Marisol Palomino es una artista prominente de Ayacucho que ha dedicado toda su vida al arte de la pintura. Palomino ofrece clases a niños y adultos con su taller «Anaarte» para promover la pintura como terapia para la salud mental y como método de aprendizaje para los niños.
El taller «Anaarte» ofrece talleres de pintura para niños, jóvenes y adultos en diversas técnicas pictóricas en niveles básico, medio y avanzado. Estos talleres fomentan la creatividad y el amor por el arte a la vez que enseñan habilidades técnicas.
Palomino abrió su taller para ofrecer talleres presenciales al comienzo del nuevo año y está agradecido por la gran aceptación que han recibido sus clases, especialmente durante los meses de enero y febrero, cuando la demanda de alumnos fue notable.
La pintura es una forma de expresión artística y una herramienta terapéutica para la salud mental, según Palomino. Recomienda a los niños pintar como una forma educativa de expresión, mientras que para los adultos, pintar puede ser una forma de encontrar una curación mental y calmar sus emociones.
Palomino y su esposo, conocido por su seudónimo artístico «Qori», se especializan en la creación de murales artísticos además de los talleres. Estos murales están presentes en lugares públicos y privados, particularmente en restaurantes. En el restaurante «Tejuelos», así como en algunas organizaciones no gubernamentales, hay uno de sus murales más famosos.
Los murales son diseñados y construidos por Palomino y Qori. Sus servicios están disponibles para aquellos que desean agregar arte único y personalizado a sus espacios.
En Ayacucho, la pintura demostró ser una herramienta terapéutica para el bienestar mental de la población, y en Huamanga ha aumentado el número de talleres artísticos con el objetivo principal de distraer a las personas de diferentes maneras.
Médicos y psicólogos han reconocido que la pintura puede mejorar la salud mental de la población. El Ministerio de Salud (MINSA) reconoce la pintura como una forma adicional de terapia para la salud mental que funciona bien.
Según la Dra. Patricia López, psicóloga educativa, la pintura puede ser una forma divertida y educativa de expresarse para los niños. Les ayuda a desarrollar habilidades motoras, cognitivas y emocionales al mismo tiempo que fomenta su creatividad y autoexpresión.