26 de enero se conmemora 40 años del asesinato de Periodistas en Uchuraccay Ayacucho

Comparte

Historia

El 26 de enero de 1983, ocho periodistas, un guía y un comunero fueron asesinados en el entonces pueblo de Uchuraccay, provincia de Huanta, departamento de Ayacucho, mientras investigaban las matanzas cometidas por el Partido Comunista del Perú Sendero Luminoso. Uno de los fotoperiodistas asesinados en el lugar, Willy Retto, logró tomar las últimas imágenes de esos hechos antes de morir. Esas fotografías fueron encontradas muchos meses después de la masacre, obteniendo a partir de ahí, distintos sentidos en su tránsito por el poder judicial, por los investigadores y los familiares, lo que permitió las diversas versiones sobre los asesinatos.

En el 2003, la Comisión de la Verdad y Reconciliación recuperó y publicó las fotografías en su Informe Final “Yuyanapaq: Para Recordar”, lo que reavivó las luchas por las memorias sobre esos hechos.

El carácter de “prueba” que se le atribuye a este conjunto de imágenes, su publicación en el relato visual sobre ese período y su presentación como el último testimonio de vida del fotoperiodista, resultan interesantes para su análisis a la luz de los planteos en torno a la fotografía como testimonio y como material de memoria. Para algunos sectores, Uchuraccay significa aún para el país un tema pendiente e irresuelto.

Confundidos como senderistas

Para intentar esclarecer lo acontecido, el presidente Fernando Belaúnde nombró una Comisión presidida por Mario Vargas Llosa, la cual concluyó que los comuneros confundieron a los periodistas con militantes de SL y decidieron matarlos. Un juicio posterior condenó a tres de ellos, uno de los cuales murió en la cárcel de tuberculosis. No obstante, aún se debate lo que ocurrió ese día.

Lo menos conocido, sin embargo, es que Uchuraccay fue una de las comunidades más afectadas por Sendero Luminoso que, durante los años siguientes, incursionó varias veces y causó la muerte de más de 135 personas, una tercera parte de su población. En 1982, debido a que su líder Alejandro Huamán fue asesinado, los comuneros decidieron enfrentar firmemente a SL. Desde entonces, solicitaron ayuda al Estado, pero nunca la recibieron.

La Masacre

Las tensiones emergieron rápidamente, uno de los primeros incidentes sucedió cuando «Martín» y cinco senderistas, fueron apresados por las autoridades locales, estando muy cerca de ser linchados. La represalia de Sendero Luminoso fue contundente, asesinaron al líder comunal Alejandro Huamán de un tiro en la cabeza. Poco después asesinaron a otros dos dirigentes comunales con el mismo método. En enero de 1983, en las provincias cercanas a Uchuraccay y en la propia Uchuraccay fueron asesinados dirigentes senderistas. En Uchuraccay exterminaron a cinco dirigentes senderistas a puñetazos, puñaladas y pedradas. Estos actos incitaron a periodistas de la capital a dirigirse a esa zona.5

El 26 de enero de 1983, unos cuarenta comuneros asesinaron a ocho periodistas peruanos de diversos medios informativos nacionales, que habían llegado a investigar una masacre cometida por la organización terrorista Sendero Luminoso en un municipio vecino.6​ Un guía y un lugareño fueron otras dos víctimas del linchamiento cometido por los campesinos, que tomaron a los periodistas por miembros de Sendero Luminoso, ya que temían una represalia senderista por un previo enfrentamiento.

Los comuneros, que vivían en constante pánico por el acoso de los terroristas, siguieron los consejos de los «sinchis«, un cuerpo antiterrorista de la Guardia Civil, para que mataran a todos los forasteros que vinieran por tierra, pues serían terroristas, ya que ellos mismos, la policía, vendrían por aire (en helicópteros). Los periodistas, no pudieron hacerse entender, a pesar de que había dos quechuahablantes.

Una comisión investigadora convocada dos semanas después del suceso por el presidente Fernando Belaúnde Terry y presidida por el escritor Mario Vargas Llosa constató la autoría de los comuneros y explicó el crimen por deficiencias civilizadoras de parte de los indígenas.78

El Informe Vargas Llosa, que así fue llamado, aceptó la versión del mando militar de la zona el cual aseguraba que los informadores fueron ejecutados por los propios comuneros de Uchuraccay quienes los habían confundido con “terroristas” porque, entre otras cosas, portaban una “bandera roja” (sic). No encontró corresponsabilidad en los «sinchis». En un juicio efectuado a la más elevada instancia tres de los comuneros fueron condenados a quince años de reclusión. Sin embargo las afirmaciones contenidas en el informe de la Comisión Investigadora fueron desechadas por los familiares de las víctimas y luego por la justicia peruana que actuó luego de sortear las vallas impuestas por los militares.

Erradicación del Pueblo

Durante los meses que siguieron al asesinato de los periodistas, 135 lugareños, entre ellos 57 mujeres, fueron masacrados. La gran mayoría de ellos a consecuencia de incursiones senderistas cometidas sobre todo en días festivos cuando la población estaba concentrada en el centro de la aldea. Pero también el acoso de los militares y paramilitares y la fuerte represión cobraron numerosas vidas.

En el curso de 1984 los lugareños sobrevivientes abandonaron completamente Uchuraccay y se refugiaron en la selva, en municipios vecinos y en Lima.

En 1991 Luis Morales Ortega, uno de los informantes de la masacre fue neutralizado por la organización terrorista.9

En octubre de 1993, parte de la aldea se refundó en nuevas casas erigidas a cierta distancia de la ubicación anterior.

Con Ley Nº 30221 se creó el distrito de Uchuraccay, el 11 de julio de 2014.

Periodistas encontrados donde fueron masacrados
Velatorio de los periodistas asesinados

Las 10 Víctimas

  • Eduardo De la Piniella (periodista de El Diario de Marka)
  • Pedro Sánchez (periodista de El Diario de Marka)
  • Félix Gavilán (periodista corresponsal de El Diario de Marka)
  • Willy Retto (periodista de El Observador)
  • Jorge Luis Mendívil (periodista de El Observador)
  • Jorge Sedano (periodista de La República)
  • Amador García (periodista del semanario Oiga)
  • Octavio Infante (periodista de Noticias de Ayacucho)
  • Juan Argumedo (guía e intérprete)
  • Severino Huáscar Morales (comunero, quien intentó impedir el asesinato de Juan Argumedo)

En la actualidad los restos de todos descansan en el Cementerio El Ángel, en Lima.

Recopilación: Wikipedia y Diarios de la época.

0 0 votos
Por favor califica ésta publicación
Suscribir
Notificar de
guest
0 Comentarios
El más nuevo
Más antiguo Más votados
Comentarios en línea
Ver todos los comentarios