Al menos 30 vicuñas fueron asesinadas por los cazadores furtivos en un guarda parque ubicado en el sector de Irapata, de la comunidad campesina de Asabamba, en el distrito de Chipao- Lucanas.
El responsable del proyecto Vicuña de la Dirección Regional Agraria de Ayacucho, Fredy Martínez, indicó que el personal técnico se constituyó al lugar a fin de recabar toda la información, para luego elevarlo a la Fiscalía en Materia Ambiental de Puquio.
El funcionario señaló que hasta el momento la cifra de vicuñas fallecidas superaría las 30, pero que aún se viene realizando la inspección en campo abierto.
Explicó, además, que estas diligencias demoran por ser varios kilómetros en que el personal tiene que caminar para el hallazgo de los cadáveres.
Además, aseveró que el campo de acción de los guarda parques, que fueron contratados con el citado proyecto, es de resguardar las comunidades que se encuentran al asecho de los cazadores.
No obstante, mencionó que aún falta fortalecer el sistema de control y vigilancia, en coordinación con los mismos pobladores de la zona.
Acotó que esta temporada es aprovechada por los delincuentes, para apropiarse de la preciada fibra de la vicuña ante la ausencia de los ancestrales “chaccus”, que se realizan del 15 de mayo al 15 de noviembre de cada año.
“Una vicuña esquilada es una vicuña salvada y la que tiene fibra corre el riesgo de morir, porque es perseguida por los cazadores”, comentó.
Añadió que una de las principales limitaciones de las personas que vigilan las áreas protegidas es que no pueden enfrentarse a los facinerosos por no estar autorizados en utilizar armamento de largo alcance.
Vale recordar que el especialista en camélidos sudamericanos, Omar Arias, detalló que con este proyecto buscan realizar el repoblamiento de vicuñas con la finalidad de reducir los índices de mortandad por sarna.