Su obra musical también fue reconocida como Patrimonio Cultural debido a que representa la identidad musical peruana a nivel local, nacional e internacional, especialmente en lo que respecta a la música y canción criolla.
En honor al centenario de su nacimiento, Óscar Avilés Arcos, conocido cantautor nacional, recibió la condecoración póstuma de la Orden de las Artes y las Letras por su contribución a la preservación, desarrollo y difusión de la música peruana criolla y afroperuana, lo que contribuyó al desarrollo cultural del país.
El artista peruano se convierte en el segundo en recibir esta distinción después de la otorgada al escritor Mario Vargas Llosa en 2010. La Resolución Ministerial N° 000117-2024-MC, firmada por la ministra Leslie Urteaga, otorga esto.
Óscar Avilés, también conocido como «La Primera Guitarra del Perú», nació el 24 de marzo de 1924 en la Provincia Constitucional del Callao y murió el 5 de abril de 2014. Fue un reconocido artista de la música criolla peruana que trabajó como arreglista, compositor, guitarrista, cantante y profuso productor de discos.
El papel del maestro Avilés en el fortalecimiento de la identidad nacional es crucial, ya que transmite la idiosincrasia del habitante costeño, especialmente limeño. Su trabajo recopila expresiones musicales tradicionales de diversos géneros, como el valse, la marinera, el tondero y los ritmos afroperuanos.
En lo que respecta a su capacidad creativa, el maestro contribuye a un estilo único de tocar la guitarra y, en ese fluir, agrega técnicas, glissandos, bordonas, silencios y pausas que hacen que la guitarra criolla sea un instrumento distintivo.
La obra del maestro se transmite a las nuevas generaciones y sigue siendo un aporte importante. Los guitarristas jóvenes, tanto actuales como futuros, están invitados a explorar y aprovechar su valioso legado para combinar la tradición y la modernidad. El maestro contribuyó a la evolución de la música criolla de una variedad de maneras. desde el desarrollo de la sonoridad de la guitarra criolla, que se convertirá en una sonoridad única y distintiva.
El maestro Avilés destaca por su ejecución impecable, creando un estilo único en la guitarra criolla tradicional clásica. Con su característico toque, arranques, pausas y silencios largos y crispantes, solía manejar con gran habilidad el ritual del silencio, los matices, intensidades y caídas.
La estrategia de exportación de la identidad costera del Perú ha sido mejorada por Óscar Avilés, ya que no hay jarana criolla donde los músicos reproduzcan y recreen su forma de ejecutar la guitarra, convirtiéndola en un rito de encuentro con lo más profundo de nuestra identidad.
Patrimonio Cultural de la Nación
En esta ocasión, la obra musical fue declarada Patrimonio Cultural de la Nación por el Ministerio de Cultura debido a su gran importancia, valor y alcance para la cultura del país.
Además, se le reconoce como un modelo de la identidad musical de Perú a nivel local, nacional e internacional, especialmente en lo que respecta a la música y canción criolla, cuyos conocimientos, prácticas y espacios culturales de práctica y representación.
Durante el concierto «Óscar Avilés- 100 años de peruanidad», que tuvo lugar este sábado 23 en el Gran Teatro Nacional, la ministra Leslie Urteaga anunció la condecoración y declaratoria.
Varios aspectos han sido representados en su obra musical. Primero, en lo que respecta a la composición, arreglo, recopilación y creación de melodías e introducciones relacionadas con varios temas característicos del cancionero criollo. Además, en cuanto a la idea y melodía de las grabaciones fonográficas de varios artistas y compositores de estilos de música criolla.
La música criolla es una manifestación del patrimonio cultural inmaterial que fue declarada Patrimonio Cultural de la Nación en los ámbitos de la Lima Metropolitana y la Provincia Constitucional del Callao, y la obra musical de Óscar Avilés ha tenido un impacto en la revitalización, impulso y difusión de los repertorios, saberes, prácticas y espacios culturales de esta forma de arte.
La influencia de la música de Óscar Avilés se puede observar en la vida diaria y en la sociedad, ya que algunos de sus arreglos y composiciones se han convertido en símbolos de la identidad nacional, lo que demuestra su relevancia a nivel local, nacional e internacional.
Por su importancia, valor, alcance y significado, su obra se declara Patrimonio Cultural de la Nación. Lucy del Carmen Avilés Valverde, la hija del fallecido Óscar Avilés, recibió una notificación de la decisión.