El Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas ofreció una evaluación del esfuerzo llevado a cabo en el VRAEM, donde se produjo la muerte de un soldado durante un enfrentamiento con narcotraficantes. En un campamento terrorista, los uniformados encontraron cuadernos de adoctrinamiento de niños durante la operación, lo que podría indicar el fin de Sendero Luminoso.
Cuatro miembros de esta banda delictiva fueron detenidos durante la intervención en campos de senderismo mientras elaboraban pasta de cocaína básica para su venta ilegal en ciudades importantes del país.
Según el Comando, un grupo de soldados se introdujo en la selva desde la madrugada del lunes y intentó atrapar a los líderes de la organización terrorista activa en el VRAEM.
Las fuerzas del orden encontraron armamento, explosivos y cohetes en los tres campos inspeccionados por las patrullas, los cuales fueron utilizados y observados por la población el mismo día del ataque.
En una conferencia, el general del Ejército David Ojeda Parra, líder del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas, explicó que los cuadernos de adoctrinamiento conocidos como «pioneritos» estaban destinados a niños captados y secuestrados de comunidades cercanas para enseñarles el «pensamiento Gonzalo» y educarlos en armas para que mantengan el legado de Sendero. Los menores usaban los cuadernos como material escolar todos los días.
Además, informó que durante la inspección del campamento donde se encontraba el grupo de «José», la patrulla militar fue sorprendida por los subversivos, lo que resultó en la muerte del técnico de la Marina, Edgar Tiburcio, y se descubrieron dos lugares donde se concentraban los delincuentes.