El ataque se produjo esta noche en la región de Odesa, en un nuevo ataque con drones iraníes Shahed que también causó desperfectos en varios edificios residenciales.
El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, afirmó el miércoles por la noche que recibió garantías de Washington de que la asistencia militar para su país se mantendrá «constante y sin interrupción». Así lo dijo después de urgir a los aliados de Ucrania suministrar las armas necesarias para sobrevivir el invierno, en su primera visita a la sede de la OTAN desde la invasión rusa.
«Quedó claro que Estados Unidos continuará suministrando a Ucrania el apoyo constante y sin interrupción necesario para su defensa», declaró Zelenski en su alocución diaria, después de reunirse en Bruselas con el secretario estadounidense de Defensa, Lloyd Austin.
Ya de madrugada, Rusia volvió a provocar daños en una infraestructura de un puerto ucraniano situado en la región de Odesa con drones iraníes Shahed, que también causaron desperfectos en varios edificios residenciales.
«En el distrito de Izmaíl se han registrado daños en un infraestructura portuaria y en casas residenciales», ha escrito el jefe de la Administración Militar del óblast de Odesa, Oleg Kiper. Los drones han herido a una anciana y han provocado un incendio que ya ha sido apagado, añadió Kiper.
En total, Rusia lanzó anoche contra ese territorio 33 drones kamikaze Shahed, 28 de los cuales fueron derribados por las defensas ucranianas, según ha informado la Fuerza Aérea.
Además, el presidente de Rusia, Vladimir Putin, ha llegado a Kirguistán este jueves, según las agencias de noticias rusas, en su primer viaje desde que la Corte Penal Internacional (CPI) emitió una orden de captura en su contra en marzo.
En Kirguistán, aliado de Rusia en Asia Central, Putin tiene previsto reunirse con su homólogo, Sadyr Japarov, y participar en una cumbre de la Comunidad de Estados Independientes (CEI).