De acuerdo con la Encuesta Demográfica y de Salud Familiar (ENDES) realizada recientemente, más del 28 por ciento de las mujeres embarazadas en la región de Ayacucho padecen anemia, mientras que el 22 por ciento sufrió un parto prematuro debido a la ausencia de tratamientos prenatales adecuados.
La coordinadora regional de Salud Sexual y Reproductiva de la organización, Amadea Huamaní Palomino, expresó que estas estadísticas son alarmantes, ya que podrían resultar en la muerte o la enfermedad materna.
Según la especialista, solo una mujer que recibe un control regular o mensual puede garantizar que su parto se desarrolle normalmente y sin complicaciones.