En un duro mensaje, el arzobispo de Lima Monseñor Carlos Castillo Mattasoglio, dirigiéndose a la presidenta del República, el presidente del Consejo de Ministros y su gabinete, así como el congreso, el poder judicial y el ministerio público, los emplazó para que recapaciten sobre su actuación en estos momentos cruciales que vive el país.
Da la impresión, señaló directamente a los gobernantes y los poderes del Estado, que no entienden “de que nuestro pueblo existe, sufre y demanda cambios urgentes”, en una clara respuesta a la siempre cuestionada declaración de la mandataria y su gabinete, que no entienden porque se moviliza la población contra el gobierno de Dina Boluarte.
También, destacó la necesidad de que el Estado, representado por las autoridades gobernantes, atiendas las demandas del pueblo que pide “justicia y reparación para los fallecidos durante las protestas contra el Gobierno”, señalando que las muertes en el país en los meses de diciembre, enero y febrero, no se justifican y es una muestra del distanciamiento del gobierno del pueblo.
Invocó “a las máximas autoridades del país a colocarse por unos minutos en la situación de aquellos que más sufren, afrontando cara a cara (sus) desaciertos y los graves males en que (han) incurrido, incluidas las muertes que esperan aún justicia y reparación”, reclamó.
as palabras del Monseñor Castillo, en la tradicional Misa y Te Deum, celebrada el 28 de julio en la Catedral de Lima, resaltaron la grave separación existente entre las instituciones del estado, que viven en una realidad diferente a lo que siente “el pueblo sencillo”.
El arzobispo de Lima, continuó criticando el comportamiento de la clase política que gobierna el país, a quienes responsabilizó de que “las esperanzas del pueblo peruano se fueran desvaneciendo”, por la “estrecha ambición que no supo interpretar el sentir popular”. Destacó que, “la totalidad de las encuestas nos muestran, de modo contundente, que este desvanecimiento ha continuado”.